Indignación y esperanza: nominaciones a los 86vos Oscar

jueves, 16 de enero de 2014 - Publicado por Victoria Guerra S. en 13:31
Hemos llegado a la época más indignante del año (excepto cuando hay elecciones, juasjuas): ¡la de las nominaciones y premios de la Academia! En esta entrega, en Pop Distópico les traigo indignación por:
- Christian Bale es nominado, en un año férreo en la categoría de Mejor Actor, por una actuación mediocre e ininspirada, sólo por ser él y por estar en una película de David O. Russell (quien rápidamente se convierte en el hombre más sobrevaluado de Hollywood). Por él queda fuera Joaquin Phoenix en una gran actuación, aunque al menos entró Di Caprio (y la actuación que ha hecho más ruido de Tom Hanks en años también queda por fuera), el nuevo eterno perdedor de la Academia.
- Meryl Streep se lleva la nominación que le correspondía a Emma Thompson (o a Kate Winslet) por una película a la que le fue terrible en la crítica, incluso su propia actuación – pero porque es Meryl Streep, es nominada por default.
- El guión de Gravity no está nominado, mientras los de Dallas Buyers Club (mediocre) y American Hustle (sin cohesión en una película que parece más un ejercicio actoral que cualquier otra cosa) sí lo están. Ridículo. La estructura de Gravity, con todo su manejo de metáfora merecía, al menos, el reconocimiento de la nominación - aunque creo que este año esa categoría le pertenece, merecidamente, a Her de Spike Jonze.
Este año tenemos nominadas algunos de los mayores clichés de gustos de la Academia: transformaciones actorales impresionantes (todos sabemos que la base de una buena actuación es subir y bajar de peso hasta desarrollar enfermedades absurdas – hola, Jared Leto diagnosticado con gota, es contigo), películas sobre minorías, culpa blanca, escándalos políticos, Meryl Streeps.
Más allá de todos los clichés (no necesariamente malos – 12 Years a Slave es una gran película), dos películas en particular brillan por traer propuestas nuevas: Gravity de Alfonso Cuarón y Her de Spike Jonze. La primera, una épica espacial (todo lo que podría decir al respecto lo expresó mejor mi media naranja, pásense con confianza por su blog) al mejor estilo de 2001: A Space Odyssey pero con todo el corazón que Kubrick no tuvo nunca; la segunda, un estudio de la soledad y su patetismo en un “futuro no muy lejano”, en el que la tecnología logra abarcar (con todas las nuances de nuestra especie) el contacto humano.
Se tratan ambas de cine puramente del siglo XXI, películas que dependen de la tecnología tanto para hacerse como para que se mueva su historia (Gravity es la única película, por ahora, que ha usado el 3D post Avatar como herramienta y no sólo porque se ve bonito). Acaso las dos sean la puerta a un nuevo camino de invención en el séptimo arte: un “por acá es que van a ir los tiros de ahora en adelante”, digamos.
Un rayito de esperanza para la inventiva hollywoodense, ponte tú.
Por ahora, ha empezado el conteo: falta un mes para la ceremonia con la que más me indigno, pero que sin embargo veo religiosamente y activamente busco razones para indignarme y molestarme con ella.

Y bueno, con su permiso, todas esas películas nominadas no se van a ver solas. Let the games begin!