Cuando Agents of S.H.I.E.L.D. se convirtió en lo que debió ser desde el principio

sábado, 16 de mayo de 2015 - Publicado por Victoria Guerra S. en 20:38

Lo confieso: soy fangirl [semi]ciega de todo lo que esté ubicado en el Universo Cinemático de Marvel, o MCU por sus siglas en inglés. Veo religiosamente cualquier material que salga del megaproyecto de Kevin Feige sin sentirme decepcionada: por años, el único producto que me pareció realmente mediocre en MCU fue Captain America: The First Avenger, y hasta esa la arreglaron con una secuela que está entre las mejores de la franquicia.
Y luego salió Agents of S.H.I.E.L.D.

Esto ya lo habíamos visto antes
La premisa sonaba espectacular: un show creado por Joss Whedon en el que el siempre genial Phil Coulson (Clark Gregg) regresaba a sus andanzas después de que Loki lo matara, liderando un grupo de gente brillante en su área y absolutamente dispareja en una nave espectacular.
Léase, una serie de ciencia ficción creada por Joss Whedon siguiendo las aventuras de un grupo de personajes extraordinarios, bajo el liderazgo de un hombre MUY cool dispuesto a hacer cualquier cosa por su equipo (con todo el porte de héroe dudoso), acompañado por una amiga de batallas pasadas perpetuamente seria y letal, aparte de algún personaje con deslices de lealtad que ponen a todo el grupo en riesgo.
¿Suena familiar? Una pista: si Agents of S.H.I.E.L.D hubiese salido de Fox, apenas hubiese durado catorce capítulos, una película y una serie de cómics.
El problema de Agents al principio fue ese: se sentía demasiado como un intento de Firefly sin tener los elementos que hicieron única a la serie protagonizada por Nathan Fillion, y sobre todo cojeando de actuaciones por debajo del estándar Whedon, excepto Gregg y Ming-Na Wen (tras dos temporadas, Chloe Bennet, prácticamente la co-protagonista, sigue siendo el elemento más débil – a pesar de que es una de las mujeres más bellas del MCU, que no se dice a la ligera de un universo que contiene a Hayley Atwell, Cobie Smulders y Scarlett Johansson).

La incomparable ambición de Kevin Feige
Agents llegaba con otra cojera: mientras el universo de Firefly es de Whedon y tiene todo el espacio para jugar con él, Agents está restringida por el proyecto de Marvel, sin poderse salir mucho de las líneas; la serie sirve a un universo mucho más grande que sí misma.
También es que fue el primer proyecto de pantalla chica en el MCU, justo después del mega éxito de Avengers, y era prácticamente imposible cubrir el mismo estándar en un proyecto infinitamente más chico; desde entonces han salido dos series más dentro del universo Marvel, Agent Carter y Daredevil, ambas brutalmente buenas por razones distintas: Peggy funciona como una gran precuela, construcción del MCU e incluso bandera feminista; mientras, Daredevil es por mucho la parte más oscura del universo cinemático, el lado más humano, violento y no apto para aparecer en imágenes de loncheras.

Ave, H.Y.D.R.A.
Ahora, la transformación de Agents hacia otra cosa empezó con Winter Soldier, claro: la serie centrada en S.H.I.E.L.D. obviamente tenía que desbaratarse en sus cimientos cuando la organización de espionaje cayó por su enemigo más antiguo. Se tuvo que reconstruir desde el principio, llegó Nick Fury (el siempre fabuloso y malhablado Samuel L. Jackson) a pegar tiros, Maria Hill (Cobie Smulders) terminó trabajando para Tony Stark y Coulson se convirtió en el director de la agencia.
Pero el hecho es que no fue hasta la segunda mitad de la temporada 2 que la serie agarró personalidad propia: se introdujeron personajes nuevos, poderes distintos, una raza completa de superhumanos... y el equipo de Coulson empezó, finalmente, a ser parte importante del universo en el que está localizado.
Estaba todo planificado: las búsquedas de orígenes de Skye, al final, nunca fueron un invento nuevo e incoherente del MCU sino más bien el principio de una de las mayores apuestas de Marvel, la raza de los Inhumanos.


Inhumanos
Los Inhumanos son descendientes de experimentaciones alienígenas en la Tierra hace millones de años; tras esto, han existido generaciones de esta especie en el planeta, cuyos poderes sólo pueden ser activados a través de un proceso llamado Terregenesis – un proceso que causa la muerte y destrucción de seres humanos sin genética Inhumana.
El que crea que esta raza nueva no tiene nada que ver con el plan maestro de Marvel no ha visto la lista de las películas que vienen: el cierre de la tercera y última Fase del MCU (última hasta ahora, en todo caso) es una película dedicada justamente a esta gente, y hay quienes creen (como la gente de Cinema Blend) que el proyecto podría ser el comienzo de una nueva ola de superhéroes para una posible Fase 4, tomando el lugar que ocuparían los X-Men si los derechos de adaptaciones cinematográficas no pertenecieran a Fox.

La relevancia del Director Phil Coulson
Para los Avengers, el hecho de que Coulson fue revivido con tecnología alienígena es absolutamente secreto; honestamente, a mí me encantaría que eventualmente se entere Tony Stark, y me fascina la idea de Robert Downey Jr. dándole una tunda de palos a Coulson y otra a Fury por mantenerlo en secreto después del trauma de la Batalla de Nueva York (a la que fue inspirado por Coulson).

En todo caso, hoy, dos temporadas después de empezada la primera serie del MCU, me alegro de haberme quedado viéndola: contrario a otros shows del género (Heroes es el ejemplo obvio, aunque Smallville tampoco se queda atrás), Agents ha ido mejorando mientras pasa el tiempo, mezclando nuevos personajes y finalmente encontrando su razón de ser, después de destrozarse y reconstruirse hasta finalmente convertirse en lo que debió ser siempre: el tronco de información base, el filtro, para todo lo que sucede con los héroes más poderosos de la Tierra.