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Estereotipos (2)

lunes, 4 de abril de 2011 - Publicado por BabeDeJour en 23:36

Igual que hay estereotipos que no querría vivir (ni actuar) bajo ninguna circunstancia, también hay otros geniales que, por repetidos que sean, nunca dejan de fascinar y no me molestaría serlos de grande

- Cuarentona/cincuentona (“adulta contemporánea”) que se niega a envejecer y siempre tiene un plan malévolo para verse hermosa. Las clásicas son las villanas Disney (la madrastra de Blancanieves, Cruella D’Evil, más recientemente las brujas de Tangled y Enchanted). Es, en fin, la versión moderna y fílmica de la condesa de Báthory, y, pues, ¿quién no quiere ser heredera de la villana que se bañaba en sangre de vírgenes a falta de Botox?

- Chica Bond que sobrevive. Es la opuesta a la de calentamiento; a menudo es un poco sufrida (siguiendo el viejo esquema de damisela en apuros que grita “¡oh, James!”, como la eterna Ursula Andress en Dr. No) pero en el último par de décadas también es “independiente” y tiene alguna profesión medianamente cool, como para callar a las feministas. En todo caso, es con la que termina Bond al final de la película – como, por ejemplo y por mencionar a una de nombre particularmente Bondsoso, Holly Goodhead en Moonraker.

- Villano psicópata y brillante. Hay muchas subcategorías (desde nazis, como el Hans Landa de Inglourious Basterds, hasta asesinos seriales, como Hannibal Lecter – oye, no me había fijado que tienen las mismas iniciales), pero el hecho es que son perturbadoramente geniales, y verlos es lo más cercano que tenemos algunos a la psicosis y nuestra única forma de experimentarla y fascinarnos con ella.

- Rubia en película de Alfred Hitchcock. De la única forma en la que disfrutaría ser catira es esa, precisamente, porque siempre se ven absolutamente hermosas y son realmente encantadoras. La perfecta, claro, sería la princesa Grace Kelly, especialmente en To Catch a Thief.

- Hombre inocente en película de Alfred Hitchcock. Sí, claro, la pasa mal porque lo persigue medio mundo, pero en el camino se divierte muchísimo, se empata con una rubia despampanante y siempre todo se arregla, porque no hay finales tristes en las pelis de Hitch (excepto en muy contadas, y que no siguen el esquema de buen hombre/persecución). Mi preferido en esta es, por supuesto y cómo no, el eterno inspirador de suspiros Cary Grant en North by Northwest (papel que, por cierto, haría que Ian Fleming lo quisiera como James Bond en la primera adaptación del personaje, Dr. No).

- Sobreviviente en apocalipsis zombie. Need I say more?

- Abogado defensor de los derechos humanos, anterior a su tiempo. Bueno, a mí los abogados me caen mal (cosa que digo por encimita, y muy a lo pendejo: la verdad es que algunos de mis mejores amigos son abogados), pero carajo, mentiría vilmente si dijera que no me gustaría ser Atticus Finch cada vez que veo To Kill a Mockingbird.

- Femme fatale. Son estas mujeres súper atractivas que dejan locos a los hombres que se les antojan: la Gilda de Rita Hayworth, la Cleopatra de Elizabeth Taylor, Jessica Rabbit en Who Framed Roger Rabbit?, Sharon Stone en Basic Instinct. Son, por decirlo de alguna forma, los súcubos de la mitología del cine. Este cliché tiene sus muchísimos subclichés, igualmente atractivos: perra cinematográfica (a la Bette Davis en todo, o Faye Dunaway en casi todo, pero particularmente en Network), femme fatale clásica del film noir e incluso mortífera y muy sexy espía soviética (mejor representada como la villana maravillosa de GoldenEye, Xenia Onatopp). Nota: este cliché, por cool que sea, aburre después de un tiempo, y es más entretenido dejarlo en el cine. No lo intenten en casa, chicas.

Estereotipos (1)

viernes, 11 de marzo de 2011 - Publicado por BabeDeJour en 15:53

Como todos sabemos, a lo largo del siglo en el que hemos tenido cine se ha formado una cantidad considerable de clichés, de estos que uno lleva diez minutos de película y ya sabe todo lo que va a suceder. Algunos, predecibles y todos, son geniales; otros, no tanto. En todo caso, porque puedo, acá va una lista (incompleta, con toda seguridad) de estereotipos de personajes de cine que no me gustaría ser ni de vaina:

- Negro en película de guerra.

- Catira tetona, promiscua y porrista de película de terror. De hecho, cualquier persona en una película de terror, por su tendencia a ser realmente idiotas (excepto el asesino, y ni siquiera es una condición sine qua non).

- Adolescente tímido y con acné que es maltratado emocionalmente durante toda la película hasta que la tipa cool se da cuenta de lo dulce que es y finalmente le hace caso. O sea, Michael Cera. Aunque en general ese tipo de películas están llenas de clichés bobos y poco interesantes.

- Zombie lento. Si mi destino es ser mordida por un zombie, me pido ser como los de 28 Days Later, que son casi atletas.

- Vampiro homosexual que brilla. Ya va, ¿qué?

- Madre de personaje de Disney.

- Chica Bond de calentamiento. Es la primera que aparece y se divide en dos tipos: la que sale en la primera escena en la que aparece 007 (ejemplo: la masajista de Thunderball) y la que Bond seduce y luego amanece muerta (la clásica es la de Goldfinger). Tienen todas algo en común: papeles mínimos de una o dos escenas como máximo.

- Judío en Varsovia nazi. No sé si aplica como estereotipo de cine o es sólo yo siendo una zorra miserable, pero el hecho es que no me gustaría entrar en esa categoría.

- Esposa de gay enclosetado en un suburbio norteamericano, sobre todo durante los cincuenta.

- Escritor en adaptación de Stephen King.

- Tipo que se mete con Chuck Norris.

Menciones honoríficas a cosas que no son personajes pero suelen pasarla bastante mal:

- Templo sagrado/objeto milenario/hallazgo antropológico increíble y mítico en película de Indiana Jones. Siempre, siempre queda destruido, o como mínimo guardado en un almacén inmenso del Estado norteamericano.

- Aston Martin de James Bond.